Vale, quizás haya exagerado… Aunque según leo en Engadget:
Es posible “hackear” los dispositivos implantados en el corazón de una persona que se comunica inalábricamente con el marcapasos enviando y recibiendo en la misma onda para así obtener datos de la persona o incluso hacer que muera. Todo esto es pura teoría y nadie lo ha llevado a la práctica.
Esto augura un futuro en el que tendremos implantes cibernéticos y un hacker con su portatil del siglo XXIII podría controlarlos y por consiguiente controlarnos…